Custodia compartida

Corresponsabilidad parental con el interés del menor en el centro

APFS reivindica desde 1993 que los hijos puedan mantener una relación estable con ambos progenitores tras la ruptura, con responsabilidades compartidas y el menor conflicto posible.

Nuestra posición

El interés superior del menor

Cualquier organización de la convivencia debe partir de las necesidades reales de los hijos: edad, escolarización, salud, vínculos y estabilidad cotidiana.

Corresponsabilidad parental

Ambos progenitores tienen responsabilidades y capacidad de cuidado. La separación de la pareja no debería significar la retirada de uno de ellos de la vida de sus hijos.

Menos conflicto, más acuerdos

Los acuerdos razonables y sostenibles suelen proteger mejor a los hijos que los procesos prolongados de alta conflictividad.

Valoración caso a caso

La custodia compartida es la referencia que defiende APFS, pero no es un resultado automático: las medidas se valoran según las circunstancias concretas de cada familia.

Buenas prácticas cotidianas

  • Organizar los tiempos con criterios de estabilidad y previsibilidad, no como un reparto simétrico entre adultos.
  • Mantener una comunicación centrada en logística y cuidados, evitando reproches sobre la relación anterior.
  • Compartir información relevante de salud, colegio y actividades sin utilizar a los hijos como intermediarios.
  • Revisar la organización cuando cambien las circunstancias, buscando acuerdo antes que confrontación.

Qué no afirmamos

No afirmamos que la custodia compartida sea aplicable a toda familia ni que se conceda de forma automática. Tampoco valoramos casos concretos ni anticipamos decisiones judiciales. Cuando existan situaciones de violencia o riesgo, la prioridad es la protección y la intervención de los servicios y profesionales competentes.

Esta información tiene carácter general y no sustituye el asesoramiento jurídico profesional.